La lesión por cáncer en la zona genital y urinaria es un problema poco frecuente,  pero en algunas ocasiones pueden afectar a pacientes activos y menoscabar enormemente su calidad de vida. Una lesión típica es el caso del cáncer de pene, debido por ejemplo a a lesiones crónicas como la balanitis xerótica.

Las lesiones a veces requieren la amputación del glande, con la pérdida de sensibilidad en la zona, tras el sacrificio del surco balano-prepucial. En otras ocasiones, es necesario la amputación del pene a mitad de altura o por la base. En todos los casos la salida de la orina tiene lugar entonces por el orificio de la uretra.

La reconstrucción de estas lesiones es posible de distintas maneras. En general se debe tratar de reconstruir la uretra (por donde sale la orina) y la forma y la sensibilidad del pene. Esto sólo es posible mediante el uso de colgajos cutáneos que llevan incorporadas arterias, venas y nervios, mediante técnicas de microcirugía. La situación para la reconstrucción suele ser favorable ya que el paciente conserva los cuerpos cavernosos, que ayudan a mantener la erección. Los colgajos se pueden utilizar incorporando además hueso, que unido a los remanentes de cuerpos cavernosos, puede lograr la recuperación para permitir la penetración sexual.

El colgajo más utilizado para la reconstrucción del pene en varones es el colgajo radial osteocutáneo. Esta reconstrucción se basa en la arteria radial y sus venas. Se extrae de la cara anterior del antebrazo y puede incorporar los nervios sensibles que llegan ala muñeca y un segmento óseo.

El colgajo se talla según un diseño complejo, que incorpora un tubo dentro de otro tubo, de tal forma que se crea el tubo del falo, y en su interior se encuentra otro tubo por el que sale la orina (uretra). El glande se puede conformar muy fácilmente marcando el surco balano-prepucial mediante una herida. El borde del glande incluso se puede tatuar. El segmento óseo se une al muñón de cuerpos cavernosos, facilitando la erección y mantener el pene en posición aproximada a la horizontal.

Reconstrucción de pene
La reconstrucción de pene después de cáncer o por traumatismos necesita tener en cuenta las necesidades funcionales, como la salida de la orina, así como la sensibilidad. Además es necesario reconstruir los cuerpos cavernosos para lograr la erección, normalmente mediante la adición de un segmento óseo.

Después de la intervención, el paciente debe portar una sonda urinaria durante 12 a 15 días. Después la sonda se retira, aunque todavía pueden pasar unos días con manchado pequeños de sangre que provienen de la sutura de la  uretra.

Los riesgos principales de la reconstrucción son:

  1. Las derivadas de la microcirugía. Hay que conectar las arterias y las venas a las que vienen por la ingle, preferiblemente a los vasos epigástricos inferiores profundos para evitar su acodamiento.
  2. La estenosis uretral. Consiste en un estrechamiento en la unión de las uretras. Si ocurre necesita de una intervención para solucionarla. Suele requerir el aporte de más tejidos en forma de colgajos de tejido local para aumentar el diámetro de salida.
  3. La fístula uretral también puede ocurrir en la zona de reparación de la uretra. En este caso, se forma un pequeño agujero por el que escapa la orina. En caso de ocurrir es necesario esperar hasta que la fístula se haya definido completamente, lo cual suele necesitar de un par de meses. Después se puede reparar aportando colgajos de tejido local.

Hemos observado que la tasa de complicaciones urinarias en forma de estenosis o fístulas puede afectar a más de la mitad de los pacientes sometidos a reconstrucción de pene con colgajos.

Eisten medidas que pueden ayudar a prevenirlo, aunque sin garantías. Por ejemplo el diseño en forma de embudo, o mantener tiempos más largos de sondaje, la fotodepilación antes de la cirugía, el uso de suturas de absorción rápida o la planificación de cirugías en dos tiempos.

Si ha sufrido una lesión de pene, por motivos oncológicos o traumáticos, no dude en contactar con nosotros para valorar una reconstrucción.