Tuvimos la desgracia de sufrir un accidente en un ascensor de un centro comercial con nuestro pequeño de tres años hace ya catorce meses. Cada vez que se me viene a la mente todas las pesadillas inimaginables conviven en mi cerebro a la vez. El brazo izquierdo de mi hijo quedo atrapado al abrirse la puerta

de dicho ascensor sin que fueramos capaces de sacarlo de allí. fueron casi diez minutos de absoluto infierno. Al fin y con la ayuda de personal del centro comercial conseguimos haciendo palanca soltar el bracito de mi pequeño. No quería imaginar el estado después de tanto tiempo atrapado, pero parecieron solo heridas superficiales con un tremendo hematoma y sangre por todos lados. Nos atendieron en el hospital Puerta de Hierro. Se hizo una cura y se procedió a dar puntos en la herida a la altura del antebrazo. Parecía ser más susto que otra cosa. La pesadilla comenzó a las pocas semanas. A pesar de que en el hospital no vieron daño interno, el brazo de mi hijo había perdido toda su fuerza y no conseguía enderezarlo, moverlo, ni siquiera levantarlo. El pobre cada día veía que su bracito apenas tenia fuerza, con el consiguiente daño mental para él incluido, ya que a su edad y en el cole no podía hacer casi ninguna de las actividades diarias normales. Entonces aparecieron dos ángeles en mi vida. El primero es una pena, no puedo recordar su nombre y fue la persona que gracias a él conseguí acceder al doctor Luis Landín. Es un facultativo traumatólogo del hospital de Valdemoro. Gracias a él y a realizar unas pruebas vio que el nervio radial de mi hijo estaba dañado por completo, y su movimiento consigo totalmente retraIdo. Se porto con nosotros de manera maravillosa. Fue atento. Se ocupó del caso como si de su mismo hijo se tratara y nos puso en contacto con el doctor Landín. Sin su ayuda nos hubiera sido imposible primero dar un acertado diagnóstico de mi pequeño y sin su implicación nunca pudiéramos haber sido tratados por el doctor Luis Landín Jarillo nuestro segundo ángel particular. Desde el primer momento se implicó con nuestro hijo al conocer e caso por medio del otro facultativo. Dejó pasar un tiempo prudencial hasta que determinó que la única forma de recuperar ese nervio radial tan afectado, era realizar una intervención en la cual se procedería a hacer un injerto de nervio de la misma pierna para de nuevo implantarlo en el brazo izquierdo para que así ese nervio soldase con la máxima precisión posible y pudiera en la medida de lo posible volver a ser el de antes. Tras unos meses de nervios, en octubre del pasado año 2012, se realizó la operación. Cinco horas que se hicieron eternas para un trabajo más que concienzudo por parte de estos ángeles de la guarda, que consiguen hacer milagros de la nada. Un mes con el brazo e cabestrillo y unos meses de espera, dieron un resultado espectacular. Mi hijo pasado un año solamente de la operación tiene un movimiento absolutamente normal de su brazo. La muñeca y los dedos que estaban muy afectados puede flexionarlos con total normalidad. Hasta el propio doctor en las primeras revisiones, ha quedado sorprendido del excelente resultado de su intervención. Para mí su nombre siempre estará en mi vida ya que gracias a él todo quedó en una pesadilla. El como otros facultativos son nuestros ángeles de la guarda y es tristísimo que gente que dedica su vida a la medicina en cualquiera de sus ámbitos vean reducidos tanto sus emolumentos como su reconocimiento, pues para mi no se paga con dinero todo lo que hacen ya que sin ellos nuestras vidas estarían expuestas al cien por cien a los avatares de esta vida que gracias a personas como él son mucho más fáciles de llevar. Muchas gracias de todo corazón doctor Luis Landín Jarillo. Gracias por todo lo que hace y que seguirá haciendo. Es usted nuestro ángel de la guarda particular. Le estaremos eternamente agradecidos.

darhorstark

Opiniones sobre el doctor luis landin